Ruta por levada desde Queimadas atravesando el bosque de laurisilva UNESCO de Madeira hasta una cascada que cae en una poza verde. Túneles y cómo planificarla.
La Levada do Caldeirão Verde es la caminata clásica por levada de la costa norte. Comienza en el parque forestal de Queimadas, por encima de Santana, y sigue un canal de riego a través del corazón de la laurisilva, el antiguo bosque de laureles, hasta el propio Caldeirão Verde: una alta cascada que cae en una poza verde dentro de un caldero de roca ensombrecido. Es más larga y salvaje que las conocidas levadas occidentales, y el bosque que atraviesa es el principal motivo para recorrerla.
Esta guía cubre la ruta, los túneles por los que se pasa, cómo es el bosque y cómo planificar media jornada en el sendero.
La caminata, en resumen
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Inicio | Parque forestal de Queimadas, por encima de Santana en la costa norte |
| Longitud | Unos 13 km ida y vuelta, siguiendo la levada |
| Tiempo | 4–6 horas ida y vuelta, según ritmo y paradas |
| Dificultad | Moderada: terreno llano pero largo, con tramos estrechos expuestos |
| Señalización | Señalizado PR9, Levada do Caldeirão Verde |
| Punto destacado | La cascada del Caldeirão Verde y su poza verde |
Cómo es la caminata
El inicio del sendero en Queimadas es un pequeño parque forestal con una casa de techo de paja y céspedes musgosos, atractivo por sí mismo. Desde allí el camino sigue la levada adentrándose en la laurisilva.
La marcha es llana, al modo de los senderos por levada: el canal mantiene una pendiente suave constante, así que no hay subidas propiamente dichas. El esfuerzo viene de la distancia y de la concentración. En algunos puntos el camino es estrecho, con un desnivel pronunciado en el lado abierto, y después de llover puede estar resbaladizo y húmedo.
Varios túneles están excavados en la roca a lo largo del recorrido. No tienen iluminación y algunos son largos, con techos bajos y suelos irregulares, así que se necesita linterna o frontal. El bosque en sí es la experiencia: laureles y tilos colgados de musgo y helechos, un dosel que gotea incluso cuando no llueve, y la luz verde profunda de un tipo de bosque que una vez cubrió gran parte del sur de Europa.
El sendero termina en el Caldeirão Verde, donde una alta y delgada cascada cae en una poza rodeada de roca oscura. Es un lugar fresco, cerrado, ligeramente de otro mundo, y el punto de retorno del día.
Cuándo ir
El sendero está en su mejor momento de abril a octubre, cuando los días son largos y el camino tiene más probabilidades de estar seco. La caminata es posible durante todo el año, pero la costa norte es la parte más lluviosa de Madeira, y después de lluvias fuertes los tramos estrechos y expuestos se vuelven resbaladizos y los túneles pueden correr con agua. Deja que el sendero drene un día después de un aguacero fuerte.
La cascada, por otro lado, está en su momento más impresionante cuando ha llovido recientemente, así que hay un equilibrio entre cascada en pleno caudal y camino fácil.
Cómo llegar y la opción guiada
A Queimadas se llega por una carretera que sube tierra adentro desde Santana, en la costa norte. Desde Funchal son unos 50 minutos a una hora por las autopistas con túneles. El aparcamiento en el inicio del sendero es limitado y se llena en temporada, así que conviene llegar temprano.
Sin coche, la forma práctica de hacer la caminata es una salida guiada con traslado incluido, ya que Queimadas no está bien comunicado por transporte público. Un guía además lleva control del estado actual del sendero, lo cual es útil en una ruta donde tramos pueden cerrarse tras desprendimientos.
Preguntas frecuentes
¿Qué forma física necesito?
Forma física razonable. El camino es llano, así que no hay subidas duras, pero con unos 13 kilómetros ida y vuelta es una caminata larga que ocupa la mayor parte de media jornada. Cualquiera que esté cómodo con una marcha larga y constante podrá hacerla; la distancia, no la pendiente, es el reto.
¿Cómo se compara con la caminata de las 25 Fontes?
El Caldeirão Verde es más largo, más húmedo y más tranquilo que la caminata de las 25 Fontes en el oeste. Penetra más profundamente en el bosque de laurisilva y se siente más remoto, pero carece del espectáculo del despliegue de manantiales al final de la ruta de las 25 Fontes. Si solo haces una caminata por levada, elige según el entorno: bosque occidental y sendero más concurrido, o bosque norteño y ruta más larga y solitaria.
¿Son difíciles los túneles?
No difíciles, pero requieren cuidado. Algunos son largos y completamente oscuros, los techos son bajos en sitios, y el suelo es irregular y a menudo húmedo. Con un frontal y ritmo tranquilo son sencillos, y para muchos caminantes forman parte del atractivo.
¿Se puede nadar en la cascada?
La poza del Caldeirão Verde es pequeña, profundamente sombreada y fría, así que es más un lugar para descansar y contemplar el entorno que para nadar. La mayoría de los caminantes se detienen, comen algo, fotografían el caldero y emprenden el regreso.